Alex Castellano
Nací con una afección en la pierna que requería aparatos ortopédicos de Denis Browne y pasé mis primeros años luchando por caminar.
El deporte se convirtió en mi refugio, primero como portero y luego como corredor, decisión que cambió mi vida. Correr transformó mi cuerpo y mi espíritu, llevándome de las carreras de mi infancia a las competencias regionales y, más tarde, a los maratones y las ultradistancias.
Uno de mis momentos de mayor orgullo fue completar una carrera de 100 km con mi equipo, donde no se trataba de velocidad sino de cruzar la meta juntos.
Ahora, cada carrera es un recordatorio de que la resiliencia no se trata solo de fuerza personal: se trata de animar a los demás y seguir adelante, sin importar la distancia.

